
La ciudad se entiende caminando
Recorremos barrios a pie, en grupo y sin prisa, mirando lo que desde un coche no se ve.
Ver las próximas rutasRutas a paso tranquilo

Qué llevar a una caminata
No hace falta equipo especial. Con calzado cómodo y ganas de mirar alcanza.
Caminamos a ritmo tranquilo, pero durante varias horas: mejor un calzado conocido que uno nuevo.
Una botella pequeña basta; hacemos pausas a lo largo del recorrido.
Un cuaderno o el teléfono, para guardar calles, nombres y detalles que quieras recordar.
Lo demás lo pone la ciudad: fachadas, patios, mercados y esquinas que cambian con la luz.
Diario de ruta
Después de cada caminata guardamos fotos, mapas dibujados a mano y notas del recorrido, para quien quiera repetirlo.


La mejor calle no siempre es la más conocida.
Súmate a la próxima caminata. Solo hacen falta ganas de andar y de mirar.