Tinta Brava

Lo que todos preguntan en la puerta

Preguntas sin pena

Aquí está lo que nos preguntan cada noche por el interfón. Léelo antes de tocar el timbre y llegas con la mitad del camino andado.

  1. ¿Duele?

    Sí, pero menos de lo que cuenta tu primo. Costillas, pies y esternón pican más; brazo y pantorrilla son un paseo. Respira y no te muevas.

  2. ¿Necesito cita?

    Para el flash del día no: se atiende por orden de llegada. Para piezas a medida, cover-ups y jornadas sí, con anticipo para apartar la fecha.

  3. ¿Puedo llevar mi diseño?

    Tráelo como referencia y lo redibujamos a nuestra mano. No copiamos tatuajes de otros artistas ni calcamos lo que salió en un buscador.

  4. ¿Tatúan menores?

    No. Ni con permiso firmado, ni con la mamá presente, ni con lágrimas. Identificación oficial en la puerta, sin excepciones.

  5. ¿Qué tan limpio es?

    Agujas y cartuchos nuevos que abrimos frente a ti, superficies cubiertas y material desechable en cada sesión. Clandestinos sí, cochinos jamás.

  6. ¿Y si me arrepiento?

    El anticipo no se devuelve, pero se puede mover la fecha una vez avisando con dos días. De lo ya tatuado, hablemos de un cover-up.

  7. ¿Cómo pago?

    Efectivo o transferencia. El precio se acuerda antes de empezar y no cambia a media sesión. La propina al artista es bienvenida, nunca obligatoria.

¿Te quedó una duda?

Pregunta sin pena

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